Una experiencia práctica y dinámica para desarrollar habilidades de resolución de conflictos. A través de juegos de roles y ejercicios experienciales, se fomenta la reflexión, el diálogo, la cooperación.
Los participantes enfrentan conflictos reales, abordando emociones, suposiciones y desafíos de comunicación. Esto les permite reconocer sus patrones de reacción y descubrir estrategias más efectivas para gestionar situaciones futuras.