Nuestra voz tiene una amplia gama de tonos que, como en la música, se pueden clasificar en graves, medios y agudos.

Las personas que hablan de modo atractivo utilizan toda la gama de tonos que ofrece su voz y son capaces de hacer cambios adecuándose al mensaje que quieren transmitir. Esto enriquece el discurso, lo hace más entretenido y fácil de seguir.
Algunas personas llegan a hacerlo tan bien, que cuando hablan, parece que estuvieran cantando. Si quieres ver un ejemplo, escucha a Barak Obama
Además, los cambios de tonos, son los encargados de marcar intenciones.
Con frecuencia, las personas se estancan en un único tono de voz y se oyen monótonas. Esto desluce lo que están diciendo, los oyentes no puedan seguirlo y dejan de prestar atención.
Ejercicio de cambios de tono
Lee un cuento infantil en voz alta. Utiliza tonos graves, medios y agudos haciendo las voces de los personajes.
Puedes enriquecer este ejercicio acompañando tus palabras con gestos, miradas, movimiento de manos y del cuerpo. Presta atención al efecto del lenguaje corporal en las variaciones de tu voz.
Una vez que hayas desarrollado esta habilidad, notarás que es muy disfrutable. Al aplicarla, no sólo mejoras tu oratoria, sino que estás ayudando a los oyentes a procesar la información.