En este artículo hablamos de la comunicación asertiva, qué es y cómo se desarrolla.
Seguro conoces personas que hablan y se comportan como “ogros”, otras como “coderos”, y unas pocas que lo hacen con una destreza tal que da gusto de ver y escuchar.
Es que, en Comunicación, hay tres actitudes marcadamente diferentes:
- Estilo Pasivo (el cordero)
- Estilo Agresivo (el ogro)
- Estilo Asertivo (el habilidoso)
El estilo pasivo y el agresivo son NO asertivos (ya veremos porqué), y son las actitudes predominantes en nuestra sociedad porque las fuimos aprendido por inercia desde que nacimos.
El estilo Asertivo es el estilo habilidoso y requiere entrenamiento. Lo bueno es que está al alcance de toda persona interesada en mejorar y aprender.
Para entender este tema, vamos a ver ahora, las características generales de cada uno de estos estilos.
Importante: cuando decimos agresivo o pasivo, nos referimos al estilo de Comunicación y no a la persona en sí.
Estilo agresivo
El estilo agresivo o dominante es propio de quienes tienden a defender sus posturas y derechos de una manera que es generalmente inapropiada y que (queriendo o sin querer) avasalla los derechos de otras personas.
Las personas con este estilo buscan imponer su voluntad o punto de vista en forma agresiva, forzando a otros a ceder o a perder.
A veces estas personas logran resultados, pero a costa de tensiones y de malestar. Generan competencia y lucha por el poder, desplazando la cooperación y el afecto.
Algunas actitudes características del estilo agresivo son:
Señales no verbales:
- Expresión facial seria
- Sonríe poco
- Mirada directa, fija
- Postura intimidante
- No respeta las distancias
- Gestos abundantes amenazadores
Señales paraverbales (de la voz):
- Volumen de voz elevado
- Habla fluida
- Velocidad rápida
- Claridad escasa
- Tono tendiendo a monótono por lo alto
- Habla mucho, en exceso
- No hace pausas ni silencios
Señales verbales:
- Abunda en contenido imperativo y crítico. Por ejemplo: “deberías”, “haz…”, “mal”, “harías mejor en…”, “no sabes”, “ten cuidado”, “si no lo haces…”
- Escasa o nula atención personal
- Abundantes palabras malsonantes (malas palabras)
- Lenguaje sexista, machista y homófobo
- Pregunta muchas cosas a la vez
- Responde sin relación a lo que le preguntaron
Estilo pasivo
El estilo de comunicación pasivo o inhibido es propio de quienes tienden a no expresar honestamente sus pensamientos y sentimientos.
Por miedo al rechazo, por baja tolerancia a la tensión interpersonal o baja autoestima, estas personas tienen dificultad para “decir no”, para expresar lo que opinan, para manifestar lo que necesitan y permiten con frecuencia que otros avasallen sus espacios y derechos.
Buscan evitar el conflicto a toda costa, por eso suelen expresarse como pidiendo disculpas, de una manera modesta o indirecta, y otras personas pueden fácilmente no prestar atención a lo que dicen.
Es un estilo inefectivo. No tiene ni logra objetivos.
Algunas actitudes características de este estilo pasivo son:
Señales no verbales:
- Expresión facial seria
- Sonríe poco o con tensión
- Mirada huidiza
- Postura distante y contraída
- Distancia amplia y nulo contacto físico
- Pocos gestos
- Auto-manipulaciones abundantes.
- Movimientos nerviosos
Señales paraverbales (de la voz):
- Volumen de voz bajo
- Tono tendiendo a monótono
- Escasa fluidez verbal. Entrecortada
- Velocidad rápida
- Claridad escasa
- Tiempo de habla escaso
- Pausas largas y silencios abundantes
Señales verbales:
- Utiliza términos en condicional y no enfrenta opiniones. Es característico el empleo de “quizás”, “supongo”, “solamente”, “bueno”, “me pregunto si podríamos”, “te importaría mucho…”, “realmente no es importante” “no te molestes”.
- Atención personal escasa
- Pocas preguntas
- Responde sin extenderse
Estilo Asertivo
El estilo asertivo o directo es propio de quienes han aprendido a defender sus derechos y expresan sus pensamientos, necesidades y deseos de una manera directa, honesta y apropiada, sin avasallar a otras personas.
Se expresan sin dominar, sin humillar ni rebajar a otras personas. Actúan y se expresan respetando las necesidades y derechos propios y de los demás.
El estilo asertivo es activo. Es claro en la expresión de objetivos y firme en la intención de lograrlos. Es no-agresivo.
Algunas actitudes características de este estilo Asertivo son:
Señales no verbales:
- Expresión facial amistosa.
- Sonrisa frecuente
- Contacto ocular directo
- Postura erguida
- Orientación frontal
- Distancia adecuada con posibilidad de contacto físico
- Gestos firmes, pero no bruscos, acompañando el discurso
- Manos sueltas
Señales paraverbales (de la voz):
- Volumen conversacional
- Entonación variada y agradable
- Fluidez verbal adecuada
- Velocidad justa, más bien pausada
- Claridad adecuada
- Tiempo de habla proporcional a los participantes
- Pausas y silencios adecuados
Señales verbales:
- Contenido directo que expresa personalmente. Ejemplo: “pienso”, “siento”, “quiero”. Emplea términos y preguntas colaborativas como “hagamos”, “¿qué piensas?”, “¿qué te parece?”, “¿Cómo podemos resolver esto?”
- Atención personal abundante
- Presencia de halagos y refuerzo verbal
- Formula preguntas variadas y abundantes
- Responde preguntas según la formulación de las mismas (abiertas o cerradas)
¿Cuál es tu estilo de comunicación?
Estos estilos de comunicación se presentan en mayor o menor medida, en todas las relaciones humanas y, como te decía, en nuestra sociedad, hemos sido educados en comunicación agresiva para lograr cosas o pasiva para evitar conflictos, pero todas las personas podemos entrenarnos en el desarrollo de habilidades comunicativas asertivas.
Un primer paso es reconocer nuestra actitud predominante en este momento. Puedes empezar con este ejercicio:
Teniendo en cuenta las características que leíste, obsérvate, pregúntate y reflexiona:
- ¿Cuál de los tres estilos predomina en tu vida cotidiana?
- ¿Cuál es los tres estilos predomina tus relaciones con…:?
- autoridades (jefes, referentes)
- colegas
- personas que te prestan servicios
- personas del mismo sexo y personas de otro sexo
- personas de tu edad, mayores y menores
- familia
- pareja
- amistades
La respuesta que más aparece es, claramente, tu estilo predominante.
Entonces… ¿Qué es la asertividad y para qué sirve?
La Asertividad es la actitud que comporta fuerza, confianza en uno mismo, serenidad y apertura mental.
Se sitúa fuera del esquema dominante / dominado. Se encuentra en la expresión tranquila y afirmada de uno mismo, nunca contra el otro, sino para uno mismo y para la relación.
Es la forma más efectiva de decir lo que queremos decir, respetando al otro y a uno mismo. Nos permite conectar con las personas y forjar relaciones donde ganamos todos (ganar-ganar).
Como dice Marie-Jeanne Trouchaud, la Asertividad es “la fuerza tranquila” que nos permite “defender una opción sin agresividad”.
Es una actitud que toda persona que lo desee puede aprender.
Referencias:
- Vicente Caballo. Manual de evaluación y entrenamiento de habilidades sociales (2007) Editores Siglo XXI. España.
- Marie-Jeanne Trouchaud. Comunicación no violenta. Ediciones Urano. España.